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Puerta con puerta

Polonia – Alemania: Un milenio de arte e historia


Del 23 de septiembre de 2011 al 9 de enero de 2012

Organizadores
Berliner Festspiele. El proyecto lo realizan el Palacio Real de Varsovia y la casa de exposiciones Martin-Gropius-Bau de Berlín. Con los auspicios del Encargado del Gobierno Alemán para asuntos culturales y mediáticos y del Ministerio de Cultura y del Patrimonio Nacional de la República de Polonia.

Patrocinio
Bronisław Komorowski, Presidente de la República de Polonia
Christian Wulff, Presidente federal de la República Federal de Alemania

Curadora Anda Rottenberg

Espónsor principal METRO GROUP
El programa de difusión cultural lo facilita la Fundación del Deutsche Bank
Colaboradores mediales rbb fernsehen, radio eins, rbb kulturradio, rbb inforadio, Der Tagesspiegel, Zitty Berlin, DIALOG, G/ Geschichte, Business & Diplomacy, Exberliner
Colaboradores Fundación Friede Springer, Embajada de la República de Polonia en la República Federal de Alemania, Instituto Polaco de Berlín, Fundación para la Cooperación Germano-Polaca, Instituto Adam Mikiewicz, Fundación Patrimonio Cultural Prusiano, Ayuntamiento de Varsovia, Wall AG, Dussmann. Das Kulturkaufhaus, VisitBerlin
Socio transportador DB-Bahn AG

La casa de exposiciones Martin-Gropius-Bau y el Palacio Real de Varsovia han proyectado juntos la exposición que se ha materializado en el marco del programa internacional de cultura de la Presidencia polaca del Consejo de la Unión Europea para el año 2011. El proyecto ha sido supervisado, en cuanto a contenidos, por un consejo científico consultivo encabezado por el Profesor Władysław Bartoszewski.

La curadora jefe es Anda Rottenberg, historiadora del arte polaca que ya ha sido curadora de numerosas exposiciones de renombre internacional y dirigió durante muchos años la Galería Nacional de Arte Moderno Zachęta en Varsovia.

Han pasado sesenta y siete años y unos días desde aquel 18 de septiembre de 1944 en que tropas alemanas destruyeron el Palacio Real de Varsovia hasta sus cimientos mientras sofocaban ferozmente el heroico levantamiento del Ejército de la Patria Polaca. Veintidós años han pasado desde que desapareció el telón de acero en Europa y veinte desde que el Canciller alemán Helmut Kohl y el Premier de Polonia Jan Krzysztof Bielecki firmaran, el 17 de junio de 1991, el “Tratado de buena Vecindad y Cooperación Amistosa entre la República Federal de Alemania y la República de Polonia”, cuya versión original se exhibe como parte de la exposición en Martin-Gropius-Bau.

En diecinueve salas y veintidós capítulos, alrededor de ochocientas muestras históricas y contemporáneas documentan por primera vez la milenaria historia de las relaciones bilaterales. La organización de la exposición en áreas temáticas sirve para dar a comprender mejor los diversos aspectos que abarca la vecindad germano-polaca. La exposición empieza por San Adalberto y por Richeza que, procedente de Colonia, se casó con el que sería el Rey Miesczko II para convertirse en 1025 en la Reina de Polonia, y prosigue su recorrido hasta el presente: la Boda de Landshut, la Orden Alemana, el Gótico Internacional y el “entusiasmo por Polonia” de 1831, la II Guerra Mundial, Solidarność, la incorporación a la Unión Europea. Forman parte también de la exposición los años atroces de 1939 a 1945 en que los alemanes ocasionaron sufrimientos indecibles a Polonia y a los polacos. Entre otras cosas se puede ver la película “El canal” (1957) de Andrzej Wajda.

Entre las notables obras expuestas figuran el retrato del margrave Albrecht von Brandenburg-Ansbach pintado por Lukas Cranach el Viejo en 1528, excelentes cuadros del siglo XVII pintados en Danzig, la obra monumental “Homenaje prusiano” (1882) de Jan Matejko, grabados extraordinarios en madera hechos por Veit Stoss, tesoros hallados en Neumarkt y valiosos manuscritos.

La exposición incluye en casi todas sus áreas temáticas obras realizadas por artistas contemporáneos de inspiración política que se desenvuelven en el ámbito internacional, entre ellos Mirosław Bałka, Krzysztof Bednarski, Edward Dwurnik, Jochen Gerz, Anselm Kiefer, Gerhard Richter, Wilhelm Sasnal, Gregor Schneider, Günther Uecker, Piotr Uklanski, Luc Tuymans y Krzysztof Wodiczko. Estas obras expuestas podrían servir de notas a pie de página o de comentarios a los sucesos históricos que abren una nueva perspectiva hacia el pasado.

El punto de partida son los vínculos dinásticos de la Casa Real polaca con otras familias de sangre azul, lazos que evidencian el contexto europeo de la relaciones germano-polacas, en especial la política matrimonial de los Yagelones, sus vínculos con los Hohenzoller y los Habgsburgo así como el esplendor de la dinastía polaca Wasa. Todo ello está plasmado en retratos de Cranach el Viejo, Hans Maler zu Schwaz, Martin Kober y Pieter Danckerts de Rij. Esas obras de arte representan las relaciones personales entre las cortes europeas, transmitiendo una impresión muy vívida de una época de esplendor que llevó a su apogeo la cultura durante la monarquía polaca.

La riqueza acumulada en esos tiempos puede apreciarse también en las extraordinarias piezas expuestas procedentes de la legendaria dote de la princesa polaca Anna Katharina Konstanze, las cuales tuvieron que distribuirse en setenta carruajes cuando la princesa, tras unas suntuosas bodas en la Catedral varsoviana de San Juan, emprendió viaje a la residencia de su esposo Philipp Wilhelm, del Palatinado-Neoburgo.

Cabría destacar con mayúsculas la colaboración de colecciones de toda Europa, que ha permitido exhibir los diez motivos grabados en cobre que se conservan hasta hoy y todos los dibujos conocidos de Veit Stoß, el magistral grabador. Su vida y su obra son de igual trascendencia para la historia del arte tanto de Alemania como de Polonia. Su creación artística más importante la realizó entre 1477 y 1489 en Cracovia: el Altar de la Dormición, en la Basílica de Santa María, que todos consideran uno de los retablos de tres cuerpos más importantes del medioevo tardío. Veit Stoß fue ciudadano de Nuremberg y de Cracovia; su obra expuesta en Gropius-Bau simboliza los lazos culturales entre ambas ciudades en los siglos XV y XVI. La exposición comprende esculturas procedentes de sus períodos creadores tanto polaco como alemán, entre ellas dos grupos de figuras y un boceto relacionado con el que se conoce como Altar de Bamberg. Todos ellos pertenecen al período de Nuremberg de Veit Stoß y son un vivo testimonio del virtuosismo del artista.

La obra plurifacética del astrónomo Nicolás Copérnico, nacido en Toruń (alemán: Thorn), aparece representada en manuscritos originales, en la edición príncipe de su tratado fundamental De Revolutionibus Orbium Coelestium (1543) y en importantes ejemplares de su biblioteca. La exposición presenta a Copérnico como un ejemplo de espíritu europeo ajeno a las fronteras, en contraste con el pasado, cuando las historiografías de Alemania y de Polonia intentaron monopolizar al astrónomo para una u otra nación.

El ámbito central de la casa de exposiciones Martin-Gropius-Bau, –el patio de luces–, está dedicado entre otras cosas a la historia de la Batalla de Tannenberg (1410) cuando la Orden Alemana fue derrotada por un ejército polaco-lituano, batalla que dejaría una profunda huella como “liex de memoire” en las relaciones germano-polacas. También se exhibe en el patio de luces el lienzo monumental “Homenaje prusiano”, un préstamo de Cracovia, que Jan Matejko pintó en el siglo XIX en estilo histórico y que fue preciso ocultar en escondites secretos durante la II Guerra Mundial para que no cayese en manos de los ocupantes alemanes. La pintura plasma un acontecimiento del año 1525: el Duque Alberto de Brandemburgo rinde pleitesía al Rey de Polonia; el Estado de la Orden Alemana pasa a convertirse, como feudo polaco, en el ducado de Prusia en el que iba a predominar el protestantismo. El capítulo de la exposición consagrado a la historia reciente enfoca las fronteras y las relaciones que van más allá de las mismas. La atención se centra en las redes germano-polacas de artistas creadas en la década del veinte del siglo pasado, que evolucionaron como parte de la vanguardia internacional en oposición a los nacionalismos cada vez más exacerbados de aquella época. El pintor judío polaco Janker Adler, cofundador de la agrupación artística Jung Idysz en Łódź y miembro del grupo “Junges Rheinland” de Düsseldorf fue un importante eslabón entre los círculos de artistas polacos y alemanes. La exposición incluye su célebre pintura titulada “Mis padres”.

También en el capítulo dedicado a la historia de los años ochenta y al movimiento sindical polaco Solidarność, los artistas actúan como embajadores en medio de una tensa situación política y su arte sirve de intermediaria entre las dos naciones. En 1981, el artista polaco Ryszard Waśko inauguró bajo el título de “Construcción en proceso” una serie de exposiciones con artistas polacos e internacionales como Roman Opalka, Józef Robakowski, Richard Serra o Günther Uecker. Con esa muestra, Waśko logró sensibilizar a artistas de occidente sobre la situación política reinante en Polonia. Apenas declarado el estado de sitio en Polonia, un grupo de artistas de Düsseldorf emprendió una campaña denominada “Contra el estado de sitio en Polonia, a favor de Solidarność”. En Martin-Gropius-Bau se exhiben algunas obras significativas de aquella ocasión, por ejemplo “Astillas para Polonia” de Günther Uecker. Una obra clave de ese período es también la titulada Polentransport inspirada en el estado de sitio de los años 1981–1982. En el verano de 1981, Beuys se trasladó a Polonia para donar al Museo de Bellas Artes de Łódź el Archivo Joseph Beuys, una caja llena de grabados, carteles y fotos, como gesto de “transplante simbólico” de sus ideas artísticas.

La totalidad de los préstamos son testimonios culturales tanto de Polonia como de Alemania. Proceden de más de doscientos museos y colecciones polacos, alemanes e internacionales, entre ellos el Museo Nacional de Varsovia, el Museo de Bellas Artes de Łódź, el Museo Británico de Londres, el Museo de Historia del Arte de Viena y la Biblioteca Vaticana.

Un amplio programa de difusión cultural consagrado a escolares y universitarios tiene por objetivo fomentar el intercambio cultural entre Polonia y Alemania. El programa es un transmisor de conocimiento y una aportación a la integración europea y a la comprensión mutua.

Con motivo de la exposición “Puerta con puerta. Polonia – Alemania: Un milenio de arte e historia” la editorial DuMont ha sacado a luz un catálogo en los idiomas alemán y polaco bajo la redacción científica de la historiadora del arte Prof. Małgorzata Omilanowska, de Polonia. El catálogo, de unas 780 páginas profusamente ilustradas, contiene ensayos de destacados especialistas de Alemania y Polonia así como de conocidos autores invitados de otros países.

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